Entonces, ¿qué está construyendo el cerebro?
La respuesta es clara: experiencias sensoriales básicas
Movimiento, luz, sonido, química… todo contribuye a ir organizando el sistema nervioso.
¿Hace falta estimular más?
Aquí es donde conviene parar un momento.
El cerebro en esta etapa es muy inmaduro, funciona con ritmos lentos y no está preparado para estímulos intensos.
La estimulación que necesita es la que ocurre de forma natural como cambios de luz a lo largo del día y sonidos cotidianos.
Intentar “añadir más” (por ejemplo, música intensa directamente sobre el abdomen) suele ser innecesario.